La Hormiga II: Organización social

La reina, cabeza de familia, es la única hembra completamente desarrollada capaz de poner huevos y, por lo tanto, el auténtico ser importante en toda la sociedad. La gran masa de las hormigas de una colonia está compuesta por hembras infecundas con órganos sexuales atrofiados, las llamadas obreras. Son ellas las que emprenden las tareas de la colonia liberando a la reina para que se dedique exclusivamente a poner huevos. Las futuras hornadas de obreras, mejor nutridas se desarrollan hasta alcanzar el tamaño normal, pero son igualmente estériles. Las hormigas obreras carecen siempre de alas. Forman un ejército de tierra, y lo que pierden en tiempo con respecto a las aladas obreras de otras especies tratan de recuperarlo con su laboriosidad.

Hormigas obreras

Pero también hay especies en las que aparecen obreras con cabezas gigantescas, mandíbulas poderosas y fuertes músculos masticatorios. Son llamadas soldados. Pero no siempre están animadas de espíritu bélico. Su misión puede consistir en desmenuzar y preparar, de un modo completamente pacífico y dentro de la vivienda, alimentos caracterizados por su dureza especial, como los granos de las semillas, por ejemplo. En otras especies que anidan en los troncos de los árboles la cabeza de algunos individuos está configurada de tal modo que encaja perfectamente en los huevos que sirven de entrada al nido, que así se mantienen cerrados por las “porteras”. Sólo se abren durante muy poco tiempo para dar entrada a los miembros de la colonia que llaman a sus puertas.

Hormiga Macho

Hormiga Macho

Los machos surgen únicamente en una determinada época del año, y sólo de huevos no fecundados. Cuando la reina se encuentra poniendo, puede elegir entre fecundar los huevos con la reserva de espermatozoos que lleva en su receptáculo seminal, con lo que engendrará animales del género femenino (obreras y reinas), o puede dejarlos sin fecundar, y de esos huevos saldrán machos. Se trata de un procedimiento especial de determinar el sexo.

Con el tiempo, quizá cuatro o cinco años, la colonia habrá crecido lo bastante y habrá adquirido la suficiente solidez para reproducir una hornada de machos y hembras alados, los cuales emergerán en enjambre y abandonarán el nido materno para lanzarse a su vuelo nupcial. La reina vieja permanece en la colonia original, viviendo muchos años si no se produce ningún accidente, en lugar de abandonarla con la enjambrazón.

SONY DSCUn rasgo característico de muchas hormigas es la longevidad de los individuos, en acusado contraste con la mayoría de otros insectos cuyos individuos viven tan sólo unos pocos días o semanas después de alcanzar la madurez. Se sabe de reinas que han vivido hasta veinte años en cautividad y obreras cuya vida ha durado casi la mitad de este tiempo. Además las obreras de algunas especies han demostrado poseer una considerable capacidad para aprender y recordar individualmente, aunque en un plano distinto y mucho más limitado que el humano. Esto ha contribuido indudablemente en gran proporción al enorme éxito de las sociedades de hormigas. Debido a estas facultades, las obreras viejas pueden, y de hecho lo hacen, transmitir a las más jóvenes de manera preceptiva algunos, por lo menos, de los frutos de su experiencia. Como consecuencia, la sociedad gana así mucho en estabilidad y eficiencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *

6.426 Spam Comments Blocked so far by Spam Free Wordpress